Un polo de agua contaminada.
Qué asco. Sin embargo, mi atención ya estaba captada hacia la causa.
Recupero esta campaña de hace unos años para comentarla con vosotras.
En 2017 unos estudiantes de la Universidad de Taiwan recogieron agua contaminada de 100 lugares del país. Ríos, lagos, fuentes, pantanos…
La congelaron y la convirtieron en polos, creando así un elemento de sensibilización sobre la contaminación en Taiwan con un gancho visible muy fuerte. Quién quiere comerse un polo de agua contaminada. Aún así, es el agua que les rodea y el ecosistema en el que vive la sociedad taiwanesa.

Efectivo, ¿verdad?
Coges la causa como elemento, lo sacas de su contexto y lo conviertes en algo de apariencia aesthetic, es decir, estéticamente apetecible o admirable.
Unos años después Vogue Taiwan cogió la idea de los universitarios y la elevó a campaña sobre la sostenibilidad en la industria de la moda y el calentamiento global generado por la sobreproducción.
La campaña Heat Wave tomó el polo como pieza aesthetic para su portada. Y así es como llegó la sensibilización sobre la contaminación de Taiwan a un público internacional.
Generaron una estética elegante, fashion y elitista, destacando mucho más la contaminación, ya que estamos acostumbrados a ver imágenes de contaminación junto a animales muertos y en países empobrecidos, no alrededor de modelos, en imágenes aesthetic y en portadas de revistas de moda.

Sacar tu causa de su contexto habitual la vuelve viral.
Piensa en aesthetic para llegar a sensibilizar a una audiencia más amplia.
Y si quieres que empecemos a darle vueltas a una idea creativa para tu causa, siempre puedes pedirnos una mirada de ojitos amarillos y hablamos sin compromiso.

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