Retos de comunicación sensible en el nuevo curso

En septiembre comienzan cada año nuevas oportunidades de superarnos. Por eso, además de todos los retos como Tercer Sector, en general, cada una de las fundaciones puede abarcar pequeños retos relacionados con su comunicación estratégica.

Según el Barómetro del Tercer Sector Social de Cataluña 2024, para el curso 2025-2026 se platean diferentes desafíos, muchos de ellos con un ámbito de mejora gracias a la comunicación sensible.

Si hablamos de reconocimiento social, las entidades perciben un alto valor por parte de las personas usuarias y otras entidades del sector. Sin embargo, este reconocimiento es más limitado entre el sector privado y la Administración pública. Esto subraya la necesidad de mejorar la visibilidad del tercer sector social entre estos agentes.

Mejorar la visibilidad de tu fundación pasa por 2 puntos fundamentales:

  1. Primero crear una mejor medición de impacto. Segundo comunicarlo y compartirlo con la administración para que se vea la importancia de la labor de tu entidad en una sociedad y una Administración con cada vez mayor necesidad y dependencia del Tercer Sector para estar en los lugares donde sus instituciones no llegan.
  2. Por otro lado, cogiendo estos mismos informes de impacto y trasladándolos a estrategias de fundraising y RSC. Las colaboraciones entre entidades no lucrativas y empresas, basadas en valores compartidos y beneficios mutuos, permiten a ambas partes alcanzar objetivos y generar un impacto positivo.

Te explico 4 fórmulas de colaboración fundación-empresa:

  • Patrocinio. Suele formar parte de una estrategia de marketing más amplia por parte de la empresa, que le permite alinear su imagen con los valores de una causa benéfica. Pueden proporcionar fondos o recursos (espacios, equipos, catering, mobiliario, etc) para eventos de recaudación, programas o proyectos específicos.
  • Programas de emparejamiento de donaciones. En esta fórmula de colaboración la empresa se compromete a igualar las donaciones hechas por sus empleados a la entidad, duplicando así el impacto de la donación original. Estos programas aumentan el compromiso y la moral de los empleados, y que sienten que sus contribuciones son valoradas y amplificadas por su empleador. Al mismo tiempo, contribuyen a la estrategia de Responsabilidad Social Corporativa de la compañía
  • Marketing con causa. Mediante esta fórmula, una parte de los ingresos de la venta de productos o servicios específicos de la empresa se destina a la entidad. Beneficia tanto a ésta como a la empresa, ya que la primera recibe fondos y la empresa mejora su imagen y atrae a consumidores socialmente conscientes.
  • Voluntariado corporativo. Los empleados ofrecen su tiempo y habilidades a la entidad, participando en actividades de voluntariado organizadas o apoyadas por la empresa. En ocasiones (y esto lo voy a contar basándome en los reyes del fundraising y el marketing, que son los Estados Unidos), las empresas permiten que estas actividades se realicen durante el horario laboral, facilitando la participación. En España, desafortunadamente, estamos lejos de alcanzar este compromiso compañía-entidad social. Y son más los inconvenientes que los beneficios (para ambas partes) de la gestión y organización de este voluntariado.

¿Qué tienen en común todos estos aspectos? Que para que sean transparentes, efectivos y causen impacto, han de comunicarse estratégicamente con mucha sensibilidad para que la involucración de las empresas no opaque la labor de la causa y su beneficio social.

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