Agosto: practica la escucha activa de tu entidad

La cúspide del verano está coronada por agosto. Ese mes que te permite aflojar, dedicarte a contemplaciones y placeres de las que el resto del año te privan los menesteres diarios.

En el Tercer Sector, se puede y se debe aprovechar este valle de obligaciones para escuchar a la base social. A usuarios, beneficiarios, colaboradores, voluntarios, donantes y fundraisers. Llevamos todo el año hablándoles. Es hora de escucharlos!

Dedicar los esfuerzos de un mes que podría verse como poco productivo (hablando en términos de actividad social) a sacar conclusiones de un proceso de escucha activa, que puede aportar muchos inputs de cómo mejorar los procesos de la entidad, lo que ya se está haciendo bien y necesidades que quizá no se han sabido identificar.

Pasos para la puesta en marcha de una encuesta de escucha activa:

  • Definir objetivos claros. Para qué queremos escuchar a nuestra base social. Por ejemplo, se puede querer medir el nivel de satisfacción con los servicios de la entidad, identificar necesidades no cubiertas o conocer la percepción de la entidad en la comunidad
  • Seleccionar una muestra representativa. Diferentes edades, sexos, nivel adquisitivo y formación. Como consejo, va siempre mejor hacer una encuesta de usuarios o beneficiarios, otra de voluntariado y una última a los fundraisers (ya sean físicos o societarios).
  • Diseñar preguntas claras y concisas. Y que no sea una encuesta interminable. Debería bastar con 6-8 preguntas. Se recomienda utilizar una combinación de preguntas cerradas (con opciones de respuesta predefinidas) y abiertas (donde los encuestados pueden responder libremente). Es importante evitar preguntas ambiguas o sugestivas. 
  • Elegir una plataforma adecuada para la distribución y análisis de los resultados. Existen diversas herramientas online para crear encuestas, como Google FormsSurveyMonkeyTypeform, entre otras.
  • Analizar los datos obtenidos para obtener conclusiones significativas, identificar patrones o tendencias.
  • Es importante también considerar incentivos para fomentar la participación (sorteo o pequeño detalle de agradecimiento)

«Hablar es una necesidad, escuchar es un arte» Johan W. Von Goethe. Por eso es necesario, durante el curso comunicar bien lo que se está haciendo, porqué se está haciendo, cómo se está haciendo y para quién. Y, en verano, dedicarse al arte de escuchar para saber dónde y cómo podemos seguir ayudando. Una entidad nunca debería olvidar la tarea de la escucha activa, planteando, cada verano, diferentes maneras de practicar la escucha y proponiendo diferentes preguntas. En toda organización sensible la bilateralidad en la comunicación es un aspecto de amplia importancia.

Ilustración de una chica haciendo labores de encuesta y escucha activa. Con unos auriculares puestos, frente a un micrófono y a un laptop.

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